Cómo se hace el CBD: Tipos de extracción

El CBD (cannabidiol) es un cannabinoide está ganando cada vez más popularidad dentro de la comunidad cannábica. De hecho, está surgiendo un enorme mercado en torno a este cannabinoide. Hoy en día, existen muchos productos, incluidos aceites, alimentos y suplementos, diseñados para permitir a los consumidores incorporar fácilmente el CBD a sus rutinas. Desde luego, este sector en auge está dando lugar a nuevos y sofisticados métodos de extracción para aislar cannabinoides como el CBD, terpenos y otras sustancias presentes en la planta de cannabis.

En este artículo de Natural Suit queremos enseñarte las tres técnicas de extracción más utilizadas. ¡Veámoslas!

Extracción con disolvente líquido

Este método de extracción implica el uso de un disolvente líquido, por ejemplo alcohol, para extraer cannabinoides y otras moléculas de las flores de cannabis y cáñamo. Por su naturaleza, los disolventes son capaces de disolver moléculas, pero, a diferencia del agua, el alcohol es muy adecuado para disolver cannabinoides. Los disolventes más utilizados para este procedimiento son el alcohol etílico, el alcohol isopropílico e incluso la nafta.

El alcohol se ha utilizado en la medicina tradicional durante siglos, quizá incluso milenios, para extraer sustancias químicas de las plantas y hacer tinturas. Lo que hace única a esta técnica es el hecho de que, una vez extraída la molécula deseada, se evapora el disolvente.

Extracción con aceite comestible

Gracias a este método, el CBD y los terpenos se extraen utilizando aceites vegetales naturales. Productos como el aceite de semilla de cáñamo, el aceite de oliva y el aceite de coco son bastante eficaces para extraer los cannabinoides de la planta. De hecho, estas moléculas son lipofílicas, es decir, son fácilmente absorbidas por las sustancias grasas.

Esta técnica de extracción es apreciada por muchos productores domésticos, ya que utiliza un método natural y suave. No hay riesgo de residuos nocivos y los aceites vegetales proporcionan numerosos nutrientes, como ácidos grasos omega, a la mezcla final.

Las extracciones con aceites vegetales comestibles no son agresivas, por lo que tardan más en aislar los cannabinoides y otras moléculas. Además, el resultado final no es muy concentrado. En las extracciones con disolventes líquidos, el alcohol se hierve hasta que queda una sustancia parecida al alquitrán, extremadamente rica en cannabinoides y terpenos. En cambio, las extracciones con aceites vegetales son más parecidas a las tinturas. Sin embargo, estos productos se deterioran rápidamente y deben almacenarse adecuadamente. Los tarros de cristal son ideales para conservar su frescura durante más tiempo.

Extracción con CO₂

La extracción con CO₂ permite extraer las moléculas de la planta de cannabis mediante dióxido de carbono supercrítico. En general, el CO₂ se comporta como un gas o un sólido. Sin embargo, puede pasar a estado líquido cuando se somete a niveles críticos de temperatura y presión. El CO₂ supercrítico es muy útil para extraer cannabinoides, terpenos y otras moléculas. La sustancia atraviesa la planta gracias a sus propiedades gaseosas y consigue disolver los componentes a través de su estado líquido.
Sin embargo, una técnica tan eficaz y sofisticada tiene un coste. La extracción con CO₂ es sin duda la opción más compleja y costosa. Es una inversión excelente para los productores a gran escala, pero una opción poco realista para un “consumidor normal” de CBD.

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